Si liderar fuera solo dirigir, todo sería más fácil. Pero no lo es.
Liderar es inspirar, transformar y hacer crecer a las personas. Y eso, seamos sinceros, no lo consigue cualquiera.

Aquí escucharás historias de líderes inusuales, gente que ha decidido dejar de gestionar problemas para empezar a crear oportunidades. Que sabe que las organizaciones más valiosas no son las que más facturan, sino las que mejor cuidan a las personas que las hacen posibles.

Si crees que aprender no basta, que hay que transformar, este es tu sitio. Si no, sigue como hasta ahora.

Últimos Episodios

Directivos meteorito

Las empresas se dotan de valores porque no son solo negocios. Podrían prescindir de ellos —el binomio cliente-solvencia bastaría—, pero muchas eligen ir más allá y construir un modo de hacer que las cohesione y las distinga. Tener valores significa tener límites, y Marcet sostiene algo contraintuitivo: con límites a veces se compite mejor que sin ellos.El problema surge cuando alguien con visibilidad actúa en contra de esos valores. Entonces el directivo deja de tirar de los demás hacia arriba y los aplasta. En vez de crecer haciendo crecer, engorda su ego. Marcet lo dice sin rodeos: el éxito es un plato goloso de digestión compleja, y hay quien se endiosa incluso con victorias menores.Frente a eso, no propone buenismo. Propone contrapesos. Líderes que contengan el efecto meteorito, manejando límites, cultivando ejemplos e iluminando generosidades. Gente de zurcir más que de rompe y rasga. Porque los líderes no hablan con palabras: hablan con comportamientos constantes, sin tregua.Queda una pregunta abierta y no es cómoda: ¿cuántos meteoritos tolera una organización antes de que la cultura se convierta en un documento que nadie se cree?¿Te gustaría inscribirte en un curso con Xavier Marcet?→ Mírate https://www.inusual.com/lof y https://www.inusual.com/mhd

La vida es un regalo

Hay estaciones de tren que cambian de nombre. Y hay personas que convierten un andén cualquiera en un lugar al que uno vuelve, en silencio, cada vez que pasa por allí.Jordi Nadal conoció a María de Villota tomando un café en Atocha. Piloto pionera —la primera española al volante de un Fórmula 1, la primera en lugares donde antes no había llegado ninguna mujer—, rompió techos dentro y fuera de la pista. Pero este episodio no va de velocidad, ni de récords, ni de la carrera que todos recordamos.Va de un libro que ella entregó a sus padres la víspera del día en que murió. De un título que se le ocurrió a ella misma, casi como una intuición. Y de una página concreta que Jordi guarda como una de las cosas más bellas e impresionantes que ha leído en toda su vida.No la reproduciremos aquí. Está escrita en segunda persona, y quien la escribió no habla de sí misma: habla de quien la lee.Algunas voces siguen acompañándonos mucho después de haberse apagado. Esta es una de ellas.Porque leer es vida.

Contraponer para aclarar

Hay un tipo de tabla que a todos nos tranquiliza: la que pone lo viejo a un lado y lo nuevo al otro, y nos dice, sin esfuerzo, dónde colocarnos. Xavier Marcet no se fía de ella; la realidad, recuerda, siempre es más compleja. Así que propone otro reparto, más incómodo y más honesto: en una columna, lo que le inspira; en la otra, lo que le desespera. De ahí salen contraposiciones que funcionan como chispazos —resultados frente a excusas, decisiones sin reuniones frente a reuniones sin decisiones, un humanismo que cuida y exige frente a un buenismo que lo tolera todo. No es una lista de recetas, sino un modo de afinar el criterio. Porque el management, cuando va en serio, no se demuestra con transparencias ni con propósito sin resultados, sino haciendo que las cosas pasen con sentido. Y hay una línea que Xavier señala como central y conviene no leer deprisa: se puede crecer haciendo crecer a los demás o crecer perdiendo el alma.¿Te gustaría aprender con Xavier Marcet?→ Mírate https://www.inusual.com/lof y https://www.inusual.com/mhd

Dos volcanes de pasión en duelo

¿Qué es lo primero que el dolor te arranca cuando cae sobre ti sin paliativos?Rosa Montero escribió un libro sobre el duelo que no se parece a ningún otro. En él conviven dos pérdidas: la suya, al despedir a su marido, y la de Marie Curie, un siglo antes. Dos mujeres, dos ausencias, una misma pregunta que atraviesa las páginas y se queda contigo.Hay una frase de una anciana que Rosa no ha podido olvidar: «la pena es pura y sagrada». ¿Y si en la pérdida también cupiera la belleza? ¿Y si llevar a nuestros muertos dentro no fuera una carga, sino una forma de no olvidar quiénes somos?En este episodio hablamos de amor, de memoria, de por qué a veces amamos una quimera en lugar de a la persona que tenemos delante. Y de ese libro que, una vez leído, uno querría abordar a su autora y decirle de tú a tú: chica, vaya historias que me acabas de contar.Hay lecturas que consuelan. Esta te acompaña.Porque leer es vida.

Distorsionar los incentivos

Marcet toma un tema aparentemente técnico —cómo diseñar la fórmula de un bonus— y lo convierte en un diagnóstico cultural. Su tesis: el incentivo no es un instrumento de retribución, sino un acto de reconocimiento, y cuando se reparte por igual para evitar conversaciones difíciles, deja de significar nada. El problema de fondo no está en la fórmula, sino en los directivos que prefieren la comodidad del «café para todos» a la incomodidad de valorar de verdad. Ahí el incentivo se pervierte: nace para diferenciar y acaba igualando; nace para motivar a quien aporta y termina desmotivándolo.Importa porque toca el nervio de la meritocracia real: una empresa que no sabe premiar distinto tampoco sabrá promocionar distinto.¿Te gustaría inscribirte en un curso con Xavier Marcet?→ Mírate https://www.inusual.com/lof y https://www.inusual.com/mhd

Anfitriones

Edu Pascual

Edu Pascual

Anfitrión of Humanos con Recursos
Mónica Günther

Mónica Günther

Anfitrión of Humanos con Recursos
Julieta Pérez

Julieta Pérez

Anfitrión of INUSUALES
Pere Rosales

Pere Rosales

Anfitrión of INUSUALES