Si liderar fuera solo dirigir, todo sería más fácil. Pero no lo es.
Liderar es inspirar, transformar y hacer crecer a las personas. Y eso, seamos sinceros, no lo consigue cualquiera.

Aquí escucharás historias de líderes inusuales, gente que ha decidido dejar de gestionar problemas para empezar a crear oportunidades. Que sabe que las organizaciones más valiosas no son las que más facturan, sino las que mejor cuidan a las personas que las hacen posibles.

Si crees que aprender no basta, que hay que transformar, este es tu sitio. Si no, sigue como hasta ahora.

Últimos Episodios

Una sinfonía entre la guerra y el amor

Un hombre escribió un libro durante doce años. Cinco versiones. Estuvo a punto de abandonarlo todo y marcharse a trabajar a las minas. Cuando por fin terminó la última página, llamó a su padre para contárselo. Esa misma noche, su padre murió. Tenía 98 años y había sobrevivido al Ferrocarril de la Muerte. Richard Flanagan escribió El camino estrecho al norte profundo con la voz de su padre al otro lado del teléfono, una y otra vez, durante más de una década. El resultado ganó el Man Booker en 2014 y un miembro del jurado dijo algo que rara vez se dice: hay años en que ese premio lo ganan libros muy buenos. Aquel año lo ganó una obra maestra. Pero ¿qué hace que un libro sobre campos de prisioneros japoneses en Tailandia, sobre la crueldad más absoluta, sobre vidas rotas, sea al mismo tiempo un monumento al amor? Quizá la respuesta esté en lo que le ocurre a un superviviente cuando, años después, se convierte en padre. En lo que intenta transmitir a sus hijos y ellos no comprenden. Y por qué protege de una forma que a los demás les resulta extraña. Jordi Nadal lee en este episodio unos pocos fragmentos —apenas siete líneas sueltas de un libro inmenso— y cada una de ellas abre una puerta distinta. Sobre la fe. Sobre la felicidad y la memoria. Sobre si el amor puede existir en privado o si, compartido o no, muere. Hay libros que se leen. Y hay libros que se quedan.Porque leer es vida.

Lluvia o sudor

Hay directivos que son expertos en seminarios de liderazgo y, aun así, nunca han transformado nada. No es un problema de conocimiento. Es que el liderazgo se estudia en las aulas y se decide en las agendas, y ahí la conversación cambia de tono: ya no se trata de admirar a los referentes, sino de mirar qué has quitado esta semana para hacer sitio a otros. Xavier Marcet repasa los cinco niveles de liderazgo de Jim Collins —del profesional capaz al líder que combina ambición colectiva y humildad personal—, pero el episodio no va de escalar peldaños. Va de una pregunta más incómoda: si profesionalmente solo somos nuestras agendas, ¿qué dice la tuya sobre el líder que crees ser? Repartir juego exige vaciar. Hacer crecer a otros exige ceder espacio. Y ser un dique contra la burocracia autoconstruida exige suprimir cosas que probablemente hayas construido tú. El cierre es una distinción que se queda: los seminarios son lluvia y lluvia de la buena. Pero la transformación no es lluvia. Es sudor. Y provocar lluvia siempre ha sido más fácil. ¿Te gustaría aprender con Xavier Marcet? → Mírate https://www.inusual.com/lof y https://www.inusual.com/mhd

Puede romperte el corazón en una frase

Un piloto de caza que combatió en Corea. Un hombre que, a los treinta y dos años, decidió que la escritura le importaba más que el cielo. Entre ambas vidas hay una pregunta que quizá nunca respondió del todo o que respondió con cada libro. Jordi Nadal se acerca en este episodio a un autor al que espera. No que ha leído: al que espera, cada novedad, como se espera a alguien. Y esa distinción dice algo sobre lo que ocurre cuando uno se encuentra con una escritura que jamás levanta la voz y, aun así, deja marca. Hay una idea que atraviesa el episodio y conviene no adelantar demasiado: si leer a Elena Ferrante permite a algunos hombres asomarse a un universo que no es el suyo, ¿qué ocurre en la dirección contraria? ¿Qué se abre cuando una lectora entra en el territorio de Salter? En el episodio suenan fragmentos. Uno de ellos pregunta por qué es tan difícil ser feliz a solas. Otro habla de estados que detestamos y que, sin embargo, nos empujan a hacer cosas grandes, y de la dificultad de distinguirlos unos de otros. Ninguno de esos textos ofrece consuelo. Ofrecen algo más raro: exactitud. Salter escribe sobre parejas que se deshacen y sobre hombres que se ofrecen como voluntarios a una guerra por razones que no saben nombrar. Sus personajes no corren. No huyen de la realidad. Dicen la verdad en silencio, sin megafonía. Y ahí está lo que Jordi repite tres veces a lo largo del episodio, como quien insiste en algo que no consigue explicar de otro modo: te puede romper el corazón con una sola frase. ¿Cuál es esa frase? Depende de quién la lea.Porque leer es vida.

Directivos meteorito

Las empresas se dotan de valores porque no son solo negocios. Podrían prescindir de ellos —el binomio cliente-solvencia bastaría—, pero muchas eligen ir más allá y construir un modo de hacer que las cohesione y las distinga. Tener valores significa tener límites, y Marcet sostiene algo contraintuitivo: con límites a veces se compite mejor que sin ellos. El problema surge cuando alguien con visibilidad actúa en contra de esos valores. Entonces el directivo deja de tirar de los demás hacia arriba y los aplasta. En vez de crecer haciendo crecer, engorda su ego. Marcet lo dice sin rodeos: el éxito es un plato goloso de digestión compleja, y hay quien se endiosa incluso con victorias menores. Frente a eso, no propone buenismo. Propone contrapesos. Líderes que contengan el efecto meteorito, manejando límites, cultivando ejemplos e iluminando generosidades. Gente de zurcir más que de rompe y rasga. Porque los líderes no hablan con palabras: hablan con comportamientos constantes, sin tregua. Queda una pregunta abierta y no es cómoda: ¿cuántos meteoritos tolera una organización antes de que la cultura se convierta en un documento que nadie se cree? ¿Te gustaría inscribirte en un curso con Xavier Marcet? → Mírate https://www.inusual.com/lof y https://www.inusual.com/mhd

La vida es un regalo

Hay estaciones de tren que cambian de nombre. Y hay personas que convierten un andén cualquiera en un lugar al que uno vuelve, en silencio, cada vez que pasa por allí. Jordi Nadal conoció a María de Villota tomando un café en Atocha. Piloto pionera —la primera española al volante de un Fórmula 1, la primera en lugares donde antes no había llegado ninguna mujer—, rompió techos dentro y fuera de la pista. Pero este episodio no va de velocidad, ni de récords, ni de la carrera que todos recordamos. Va de un libro que ella entregó a sus padres la víspera del día en que murió. De un título que se le ocurrió a ella misma, casi como una intuición. Y de una página concreta que Jordi guarda como una de las cosas más bellas e impresionantes que ha leído en toda su vida. No la reproduciremos aquí. Está escrita en segunda persona, y quien la escribió no habla de sí misma: habla de quien la lee.Algunas voces siguen acompañándonos mucho después de haberse apagado. Esta es una de ellas. Porque leer es vida.

Anfitriones

Edu Pascual

Edu Pascual

Anfitrión of Humanos con Recursos
Mónica Günther

Mónica Günther

Anfitrión of Humanos con Recursos
Julieta Pérez

Julieta Pérez

Anfitrión of INUSUALES
Pere Rosales

Pere Rosales

Anfitrión of INUSUALES